martes, 24 de junio de 2008

TODO LO QUE POSEO


Por mis ojos
se me filtran tus palabras,
y ampliando las fisuras de la muralla
se puede ver un paisaje de mar
lleno de náufragos,
una melodía de acordes mudos.

¿Qué quieres derribar para no perderte?

Fuera de esa habitación acolchada
nada disfruto,
todo lo que poseo
está en tus manos…

4 comentarios:

STEVE dijo...

gracias por el comentario, aunque la verdad lo has superado, pero va dedicado a un amigo que la mujer le abandono por otro y con engaños mientras el padecia de cancer..... enfin..... la belleza del mar puede ser brutal y mas con la delicadeza de un afligido.
besos

Julio Obeso González dijo...

Hola Mónica: Ahora si venía bien el link a tu página, con el anterior no funcionaba.
Te agradezco que me hayas referenciado la página, también lo haré con la tuya.
Este poema desde el que hago el comentario, me seduce, sobre todo el verso que interroga:"¿Qué quieres derribar para no perderte?" A eso se ha de responder mirando más allá del daño, de un trocito de mar lleno de náufragos, por encima de la melodía. Toda posesión habla de un entorno, quizá sus manos puedan ser fieles guardianas de tu intimidad (acolchada); no las pierdas de vista. En las noches que la fiereza o el olvido se posan, hay manos que huyen tan rápido, tan lejos, que son incapaces de encontrar el camino de vuelta.Lo que se llevan con ellas va más allá de la pérdida.
Enhorabuena por tu espacio "vecina".
Un beso.
Julio

Luis Oroz Rodriguez dijo...

Todo lo que poseo está en tus manos, un verso que dice tanto que podría dar para un poemario completo.
La pertenencia real es aquella que no puedes perder, la que se mantiene al margen de cualquier materia.

Un gran poema, sin duda.

Un olacer pasar por tu sitio.

Un saludo.

Luis Oroz.

El callejón de los negros dijo...

Somos las manos que gozamos...

Antonio