
solo a medias…
Y asomó un gesto tuyo a mi cara,
a mi boca una sonrisa
-la tuya-
a mis ojos el paisaje que tu estás viendo…
Y te apoderaste de mí mente,
en un lugar sin tiempo…
Toma otra oportunidad,
solo a medias…
Y mi boca renació a tu encuentro
con una luz prendida en los labios
y la suerte quedó desnuda,
débil entre mis manos.
Te encuentro y más tarde
despierto y empiezo a creerte.
2 comentarios:
Sigue, Mónica, sigue escribiendo así.
Gracias "artesana de la palabra"
kit
tienes empatía. Realmente bueno.
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