
Puede que estés escrito en mi piel,
que enmudezcas en mi silencio,
sufras mis injusticias,
te confundas con mis secretos.
te confundas con mis secretos.
Puede que seas un fuerte árbol
aparentemente débil,
agitado por el viento.
agitado por el viento.
Puede que duermas esta noche
detrás de mis ojos,
compartas mi sombra,
detrás de mis ojos,
compartas mi sombra,
te reflejes en mi espejo.
Puedo ahora reírme de la distancia
sucesión torpe de metros,
línea delgada que ignora
nuestro secreto:
“Los dos somos un mismo cuerpo”
No hay comentarios:
Publicar un comentario