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Todavía tengo casi todos mis dientes casi todos mis cabellos y poquísimas canas puedo hacer y deshacer el amor trepar una escalera de dos en dos y correr cuarenta metros detrás del ómnibus o sea que no debería sentirme vieja pero el grave problema es que antes no me fijaba en estos detalles. M. Bendetti
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Comentarios
besos
Te agradezco que me hayas referenciado la página, también lo haré con la tuya.
Este poema desde el que hago el comentario, me seduce, sobre todo el verso que interroga:"¿Qué quieres derribar para no perderte?" A eso se ha de responder mirando más allá del daño, de un trocito de mar lleno de náufragos, por encima de la melodía. Toda posesión habla de un entorno, quizá sus manos puedan ser fieles guardianas de tu intimidad (acolchada); no las pierdas de vista. En las noches que la fiereza o el olvido se posan, hay manos que huyen tan rápido, tan lejos, que son incapaces de encontrar el camino de vuelta.Lo que se llevan con ellas va más allá de la pérdida.
Enhorabuena por tu espacio "vecina".
Un beso.
Julio
La pertenencia real es aquella que no puedes perder, la que se mantiene al margen de cualquier materia.
Un gran poema, sin duda.
Un olacer pasar por tu sitio.
Un saludo.
Luis Oroz.
Antonio