DESPEDIDA
Trato de no pensar mientras te abrazo
pero se huele el adiós bajo tu camiseta
esas rayas moradas y azules
se me clavan en la piel
como un tatuaje de dolor.
A ti te tiemblan los labios…
“Joder”
/dices/
“como duele”
y los aprietas
y nacen de tu mandíbula dos caracolas vacías.
En cambio…
Yo regreso al norte de mi cuerpo,
el mío, el de horizontes trémulos,
regreso a la libertad del viento azotándome la cara,
a la vida de un país exótico dentro de un texto,
a la sonrisa de un crío.
Regreso para abrazar la vida por las mañanas
vivir
morir
- /que importa mientras se sienta/-
en las tardes de domingo.
Retorno a mi casa destruida
a plantar geranios rojos en el jardín,
a desordenar mi conciencia acostumbrada,
y ver pasar a los hombres desde el balcón
arrastrando sus ilusiones desatendidas
sabiéndome fuerte desde mi trinchera.
Trato de no pensar mientras te abrazo
pero no encuentro el corazón
bajo mi costilla izquierda…
Mónica Vila
24.07.08

Comentarios
Gracias y besos.
Gracias, de verdad.
muy lindo el poema!!! me encata!
besos
Con respecto a los comentarios en mi blog, siento haber metido tomates y sandías en un mismo saco, espero me disculpes (pero me entiendas) y me sigas visitando, sería un placer tener a tan buena poeta por mi agujero.
que desasosiego
que contradicción...
como escribes niña!!!
te envidio la pluma
en este caso no el sentimiento.
un abrazo
Muy bueno.
Besos.
Un magnifico poema !
Saludos, artur
He comenzado a leerte y... me ha gustado tanto que te pongo, si me lo permites, en mis "tintas en compañía". Siempre que me des permiso, claro está.
Un saludo desde los madriles.
Eres requetebuena.
Ánimo y todos los abrazos,
Izaskun