ESPANTAPÁJAROS
Hay días
que no cabe en mí mi angustia
y soy ese espantapájaros
que por instinto resucita.
Rodéame a pesar
de mis manos de trapo,
que engendran caricias torcidas.
Quiéreme a pesar
de mi corazón de paja,
de mis cuencas vacías,
de mis lágrimas con vida.
que no cabe en mí mi angustia
y soy ese espantapájaros
que por instinto resucita.
Rodéame a pesar
de mis manos de trapo,
que engendran caricias torcidas.
Quiéreme a pesar
de mi corazón de paja,
de mis cuencas vacías,
de mis lágrimas con vida.
A veces no cabe en mi mundo
mi cuerpo,
las inquietudes exigen su espacio,
acarrean su tiempo
en mochilas cargadas de malestar.
Solo quiéreme
diluida en el agua de tus mañanas
cayendo por tu barbilla,
en tus sábanas frías,
con el remedio
y el veneno bajo el brazo


Comentarios
Buen poema.
Besos.
¿Sabes? Mira la foto, solo mira la foto, piensa en él y ahora... te vas a su campo, al que guarda.
¿No te resulta un ser fiel? Siempre esperando.
Besos y hasta la vuelta.
Poema de voz aguardientosa, precioso!!
Leyendo tus versos, despacio, deslizándome entre sus emociones (como siempre), me reconozco en el que dice "mi corazón de paja", pues siempre he creído que mi zorazón es de madera.
Besos.
Nos leemos...
Un abrazo desde el otro lado del mundo...!
todos temos o noso corazonciño.
non todos sabemos pedilo,
tampouco todos sabemos ofrecelo.
o do veneno pareceume moi triste.
unha aperta
Qué tristemente conocido tener lágrimas con vida y mundos en los que no nos cabe el cuerpo.
Qué bueno saber que está el instinto resucitador.
Bellísimo, señorita.
Todo mi amor.
Un saludo