LA NIÑA

Me he peleado con la niña,
a la que nunca le dolió el pasado.
Ya olvidé su cara,
sus manos, su inocencia
Se fugó con mis sueños
y me dejó las pesadillas.
Ha robado las flores
para arrancarles los pétalos gritando:
¡Me quiere! ¡Me quiere!
Y ahora, me abandona
con una guirnalda marchita
que me oprime el cuello
Y ahora, me abandona
con una guirnalda marchita
que me oprime el cuello
haciéndose más pequeña.
Recorro sin ella
estaciones tras la ventana:
ya ni salto en los charcos,
ni río sin miedo al lamento,
ni sueño por no despertarme.
Y si había de volar con sus alas infantiles,
lucho por no acabar maltratando
lo poco me queda de ella
intacto de cicatrices.
Recorro sin ella
estaciones tras la ventana:
ya ni salto en los charcos,
ni río sin miedo al lamento,
ni sueño por no despertarme.
Y si había de volar con sus alas infantiles,
lucho por no acabar maltratando
lo poco me queda de ella
intacto de cicatrices.


Comentarios
Se ha escapado y no se lo reprocho.
Besos.
Un beso.
A punto de entrar en el medio siglo, creeme Mónica, que regresar como ahora -gracias a tu poema- a esa latitud confortable, me hace sentirme bien, profundamente humano.
Un beso fuerte poeta
P.D. (Nunca me habían llamado muso,je,je)
Julio
Un abrazo fuerte.
Izaskun
Besos.